Torremolinos

TRIBUNA LIBRE
"Buenismo"

Roberto Mingorance
25/03/2021
Ser bueno es digno de elogio. Incluso diría que admirable. Y más, si se apuran, casi también merece halago simplemente parecerlo.

Lo cierto es que algunos ejercitan con enorme desparpajo y perseverancia lo que se antoja un "modo de vida" mediante el cual tratan a toda costa ser considerados el paradigma de esa nueva filosofía que, al menos en el ámbito político, yo he bautizado como "buenismo".

Por razones que merecerían un análisis psicológico y profundo, con el que no me atrevo, eso de tratar de "quedar bien" casi siempre,

huyendo a toda costa del posicionamiento claro y valiente, viene siendo de un tiempo a esta parte una especie de ADN de muchas de las personas que dieron el salto al ruedo político bajo las siglas de Ciudadanos (Cs).

Hoy, como ha quedado demostrado, y como se constata precisamente con mayor claridad en estas fechas, un buen número de aquellos "incondicionales" de la formación "naranja", si no huyeron ya en su momento para acomodarse lo mejor posible en otros partidos, mediado un voto de conveniencia que no es otra cosa que burda traición, abandonan la nave a toda prisa, aunque en su gran mayoría no hacen ascos a prebendas, pero siempre sin renunciar al perfil del "buenismo" como esencia.

Si preguntas por la calle, prácticamente todos te cuentan lo excelente persona que es. Sobre todo porque demuestra una maestría sin parangón para defender las causas obvias en su bondad, como que habría que enterrar para siempre el hambre en el mundo; lo bueno, bonito y barato que es el "diálogo permanente"; lo beneficioso que sería la aprobación definitiva del PGOU de Torremolinos o, en fin, que todos deberíamos defender sin descanso el fin de la guerra en Eritrea. Amén.

Y para completar esa condición de arraigado "buenista", que es santo y seña de muchos de esos "ciudadanos" descolocados, no puede faltar la foto. Donde sea y con quien sea. Lo que en Andalucía llamamos con acierto el "postureo". Porque esa instantánea representa el acta de certeza de que, supuestamente, se trabaja sin descanso, 24/7 (veinticuatro horas siete días a la semana) en pos de transformar este mundo imperfecto que nos toca vivir. Y si en ese tránsito, además, uno logra atornillarse a algún despacho coyuntural, pues tanto mejor.

Mentiría si escribiera que, sin restarle méritos a su perseverancia, me caen fatal. Abomino de esos "buenistas" que se pasean por los mundos de "Yupy". Que nunca se sabe si son sinceros o, simplemente, se disfrazan de ese habitual "quiero y no puedo" que favorece que casi siempre parezcan ser útiles en cierto momento. En fin, que no trago a quienes, desde el "buenismo", buscan ser tan válidos para un roto como para un descosido. De veras, no soporto a los que se esconden en el gris huyendo del blanco y el negro. Como tampoco a estos "naranjas" siempre grises en su eterna espera del momento para ser camaleónico.
www.elnoticierodigital.com
publicidad
Más leídas
publicidad
Secciones
publicidad
Desarollo WEB • BM web factory