España

Francisco González, expresidente de BBVA, afirma que Bankia "despertaba temor" por posible contagio

03/04/2019
El expresidente de BBVA Francisco González, ha afirmado que Bankia fue "la historia de un día" y que sus problemas despertaban "temor" en el mercado por un posible contagio al sistema financiero dado su tamaño, al tiempo que ha criticado que el Banco de España era el único que no quería aceptar el problema, por lo que el Gobierno, a través del Ministerio de Economía, tuvo que actuar.

Así lo ha señalado González, ahora cuestionado por su relación con el excomisario encarcelado José Manuel Villarejo, durante su declaración en calidad de testigo en el juicio que investiga la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011 que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid).

"Bankia es la historia de un día. Todo el mundo estaba pendiente, despertaba temor por su tamaño; La sensación era de que había problemas muy graves y, o se hacía algo, o podía arrastrar a todo el sistema financiero", ha asegurado el testigo ante la sección cuarta de la sala de lo penal.

Según ha relatado, en el año 2007 se inició la crisis, mientras que un año después los problemas se aceleraron. En España, no obstante, ha explicado que se mantuvo la posición de que se tenía el "mejor" sistema financiero, intentando ayudar a través del mecanismos de los SIPs. "Esto era, en definitiva, juntar cajas malas con cajas malas y sacar cajas peores", ha añadido.

"En el caso de Bankia, Caja Madrid estaba en una situación complicada, pero probablemente no tanto. Como consecuencia del SIP empieza a deteriorarse y la inclusión de Bancaja fue el toque final", ha subrayado el expresidente de BBVA.

González ha explicado que cuando De Guindos llegó al Gobierno tenía como principal tarea evaluar el desfase de capital del sistema financiero, por lo que decidió establecer el famoso decreto de provisiones conocido vulgarmente como 'Guindos I', que no sería suficiente y que llevó posteriormente a aprobar un 'Guindos II'. "Lógicamente afectaban más a las entidades más pequeñas que a las grandes", ha señalado.

Las cotizaciones de las entidades financieras españolas venían cayendo desde 2010. "Las caídas eran muy grandes, sin duda", ha aseverado. En ese momento, la percepción que se tenía sobre Bankia era "muy negativa".

CUENTAS POCO CREÍBLES
De hecho, el expresidente de BBVA ha reconocido que las cuentas de Bankia, en febrero de 2012, eran "poco creíbles". "Los números que presentaba el banco eran una forma muy alejada de la realidad", ha criticado.

Según ha precisado, los administradores tienen un margen para moverse al establecer los números, ya que algunos asuntos se basan en "juicios de valor", pero la sensación en general fue que los beneficios eran "muy altos". "Nadie se creía nada", ha señalado.

Para González, los problemas de Bankia fueron un proceso de "deterioro continuo", no repentino. "Los famosos SIPs no solucionaban nada, en el caso de Bankia, además, era agravarlo", ha sentenciado. En este sentido, ha recalcado que el miedo era que la falta de credibilidad podía arrastrar a todo el sistema financiero y, después, a la economía, a las empresas y a las familias.

EL BANCO DE ESPAÑA NO QUISO ACEPTAR EL PROBLEMA
A principios de mayo, el entonces ministro de Economía Luis de Guindos convocó a los principales banqueros a varias reuniones. El motivo de la convocatoria, según González, era hablar de la situación económica, aunque también se habló de Bankia. "Había que hablar del tema, era lo que preocupaba a todo el mundo", ha recalcado.

A esas reuniones acudieron el propio ministro y los principales ejecutivos de Bankia, del BBVA, del Santander y de Caixa, pero no asistió el Banco de España. "La entidad natural que debe regir estas cosas es el Banco de España y no estaba. Que cada uno haga su valoración", ha reprochado.

El exbanquero, que fue presidente de BBVA durante más de dos décadas, ha indicado que la posición del supervisor, que antes también era regulador, era la de "ganar tiempo y aclarar los temas sin que entrara el Estado".

"De alguna forma se había creado la sensación de que todo iba bien. Y todo no iba bien. Por tanto, por las razones que sean no puedo opinar. El Banco de España no quiso aceptar el problema y De Guindos tuvo que afrontarlo", ha dicho.

ELUDE RESPONDER A PRENSA SOBRE EL 'CASO VILLAREJO'
González, que fue citado a declarar como testigo este miércoles ante la Audiencia Nacional, llegó diez minutos antes de la hora fijada por el tribunal presidido por Ángela Murillo.

A su entrada y, tras ser preguntado por periodistas por el 'caso Villarejo', el expresidente de BBVA ha dicho "hoy venimos a otra cosa". Su comparecencia ha durado exactamente una hora y media.
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