Deportes

El Real Madrid juega con fuego ante el Huesca pero Benzema le salva de la quema

01/04/2019
El Real Madrid ha vuelto a los derroteros de toda esta aciaga temporada. Un equipo sin alma, sin mordiente en ataque y blando en defensa. El Huesca lo aprovechó con un partido serio, de más a menos, pero como tantas veces este año se echó el equipo a la espalda Benzema, que participó en los tres goles y fue el autor del último cerca del minuto noventa.

Las rotaciones no le funcionaron a Zidane, la primera parte del equipo blanco fue terrible, solo la falta de acierto visitante y una jugada aislada entre Brahim y Benzema que remató Isco evitaron que el colista se fuera con la ventaja que le concedió el tanto del Cuchu Hernández. En la segunda cuando parecía que el gol de Ceballos ponía la lógica en el marcador, Etxeita logró la igualada para el modesto equipo aragonés. El Huesca pecó de valiente, se fue a por los tres puntos y se quedó sin ninguno.

Un Madrid sin objetivos que empieza dormido
El partido recordaba peligrosamente al turbulento periodo del Madrid sin Zidane, no generaba peligro a pesar de estar el equipo asentado en campo rival. El contrario aprovechaba su primera ocasión para adelantarse y provocaba el murmullo en la grada cada vez que se acercaba.

Nacho, que no ha vuelto a ser el mismo desde la lesión, se confió pensando que ya le había robado el balón a Ávila pero el delantero se rehizo y encaró solo el área. Su pase fue un caramelo que degustó Cuchu Hernández con un disparo cruzado ante el que nada pudo hacer el hijo del técnico.

Después de alguna tímida ocasión más del Huesca, el Madrid pareció despertar. Apoyado en un gran Brahim Díaz desde la izquierda comenzó a generar peligro. Benzema en una no acertó con la portería y en la siguiente sí pero el portero despejó su disparo cruzado, pero lo despejó a los pies del '21' blanco que la volvió a poner al área pequeña para que Isco la empujara. Dos partidos de Zidane, dos goles de Isco, sintomático.

A la segunda unidad se le notan las costuras
En su segundo partido Zidane apostó por la famos segunda unidad, filosofía que le llevó a ganar la Liga y la Champions, con la primera. Pero ni Kovacic, ni James, ni Pepe, ni Morata estaban en el césped, ni un joven Marco Asensio que empezada a despuntar. Y al descanso se llegó con siete tiros para cada equipo, lo que daba una idea de la igualdad en el partido, aunque si se hubiera ido con ventaja el equipo oscense a los vestuarios, no se hubiera podido definir como injusto.

Rozando el larguero salió una potente volea de Chimy Ávila dentro del área y sin marca, ante lo que el público se atrevió a dar los primeros silbidos al Madrid de Zidane.

La segunda parte empezó parecida a la primera, con el Madrid dominando, pero el marcaje de los dos delanteros sobre Marcos Llorente evitaba al Madrid la salida natural del balón, tenían que bajar a ofrecerse Isco y Ceballos y al perder su posición el Huesca encontraba huecos.

La calidad desatasca partidos cuando el juego ni la estructura táctica lo hacen y así fue. Un centro de un desaparecido Bale con el exterior habilitó a Benzema que prolongó al otro palo y allí apareció Ceballos que con un remate acrobático introdujo el balón en la portería de Santamaría.

Pero ni un segundo de calma da este Madrid, Herrera pudo empatar en la siguiente jugada. Benzema sacó a relucir su repertorio de regates, pases y controles, de genio. Pero parece insuficiente para un equipo que quiera aspirar a todo.

Bale perdona y el Huesca empata
Poco a poco el Madrid imponía su juego, el cansancio hacía que el Huesca ni presionara como al principio, ni tampoco contraatacara igual. Bale falló lo infallable a pase de Odriozola, Lucas vio como le doblaba el lateral, se la dejó y su pase medido lo mandó Bale por encima de la portería desde el área pequeña. Más difícil de fallar que de meter.

Cuando peor estaba el Huesca llegó de nuevo el empate. En un córner sacado en corto, Etxeita llegó desde atrás y sorprendió a la defensa y al portero con un remate picado al primer palo. Buen gol del central vasco en la que vuelve a quedar retratado Marcelo, que abandona incomprensiblemente su zona.

El Huesca, asfixiado por su situación en la tabla se fue a por los tres puntos y lo pagó. Una jugada aislada terminó con el balón en los pies de Benzema y de ahí a la escuadra oscense. Una victoria que no solventa las dudas que pesan sobre el equipo.

El Madrid sigue en la pugna con el Atlético por la segunda plaza, a dos puntos de los rojiblancos y con una complicada salida a Mestalla el miércoles. El Huesca continúa como farolillo rojo, con 22 puntos y un duelo vital ante el Celta de Iago Aspas.
www.elnoticierodigital.com
publicidad
publicidad
Más leídas
publicidad
Secciones
publicidad
Desarollo WEB • BM web factory