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El irlandés Bennett se impone en el 'sprint' de la tercera etapa; Groenewegen mantiene el amarillo

13/03/2019
El irlandés Sam Bennett (Bora) ha ganado la tercera etapa de la París-Niza, entre las localidades de Moulins y Yzeure. Se ha impuesto al australiano Caleb Ewan (Lotto) al recorrer los 200 kilómetros en 5h16'25.

El holandés Dylan Groenewegen (Jumbo) mantiene el maillot amarillo de líder en la víspera del primer contacto con la montaña pero no ha podido pelear por el tercer triunfo tras vaciarse al evitar ser cortado. Atacó Groenewegem en busca de su tercera etapa pero el irlandés nacido en Bélgica hace 28 años salió a su rueda y tuvo fuerzas para imponerse con autoridad.

Bennett, que ya alzó los brazos en la "carrera del sol" en 2017, se impuso a Ewan (Lotto Soudal) y al holandés Fabio Jacobsen (Deceuninck). Groenewegem acabó noveno.

El esprinter del Jumbo mantuvo las diferencias en la general, con 6 segundos de ventaja sobre el polaco Michal Kwiatkowski (Sky) y 11 respecto al español Luis León Sánchez (Astana), segundo y tercero, respectivamente.

La jornada más tranquilla desde el domingo
Una jornada para esprinters, más tranquila que las dos anteriores marcadas por el viento, los abanicos y las caídas, y que terminó con un retraso de casi 50 minutos. Una tregua a 37 por hora de media en la que no faltaron los sustos, como el enganchón que terminó con Marc Soler y Jon Izagirre en el suelo en el kilómetro 3.

Hubo intentos de escapada, pero el control del Jumbo Visma del líder marcó la disciplina del grupo, empeñado en buscar un triplete histórico de Groenewegem. Dos hombres del Delko Marseille, Ramunas Navardauskas y Alessandro Fedeli (Delko Marseille) llegaron a tener 5 minutos de adelanto en el kilómetro 65, pero en el 162 fueron cazados.

Entonces ya se había retirado el italiano Fabio Aru, el líder del Emirates y ganador de la Vuelta 2015. Una París-Niza accidentada, con 11 abandonos en 3 días. Luego una caída masiva volvió a alterar la calma. Medio pelotón quedó atrapado en el estrechamiento de un puente a 32 de meta.

El otro medio esperó, ya en plena fase de aproximación a Moulins-Yzeure, pequeña comunidad de Auvernia. El Sky decidió asfixiar a grupo principal con un ritmo tremendo que enseguida provocó cortes. A 7 de meta la escuadra británica con Rowe, Kwiatkowski y Bernal, dirigía las operaciones con autoridad, implacable, aprovechando la entrada del viento por la derecha.

Finalmente hubo reagrupamiento a 2 kilómetros de meta, con un esprint ya cantado. El Groupama puso su tren para Demare y el Bora, para Bennett. Cuando Dylan Groenewegem quiso llevar la voz cantante se encontró con el irlandés, que llegaba desde atrás imparable. Rompió el pronostico y evitó el triplete de su rival.

La cuarta etapa se disputará este miércoles entre Vichy y Pélussin, con 211 kilómetros de recorrido y perfil ondulado.
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