Deportes

Una Vuelta sin patrón

03/09/2018
Después de nueve etapas, la Vuelta ha tenido ya cuatro líderes diferentes. Y el nuevo, Adam Yates, dice que no sabe bien qué hacer con el maillot rojo. A solo un segundo, Alejandro Valverde dice que casi mejor así, y que él tampoco es el líder de su equipo. Otros seis corredores están a menos de un minuto…

En fin, que en el deporte donde sus protagonistas se refieren más abiertamente al "patrón" (ese que tiene el acuerdo con el patrocinador del equipo), en el pelotón parece que nadie quiere ejercer como tal.

Normalmente, ese papel se le ha atribuido al Sky, la formación más poderosa del mundo, que ha ganado los últimos cuatro Tours con un dominio casi abrumador. No solo eso, Froome o Thomas se han proclamado vencedores en las últimas cuatro últimas ediciones de las tres grandes vueltas. Pero en esta Vuelta no han comparecido ninguno de los dos.

En su ausencia, los galones estaban repartidos entre De la Cruz y Kwiatkowski. El primero flaqueó en la primera etapa de montaña, y el segundo se puso líder ya en la segunda etapa, pero en las siguientes etapas su director decidió que era mejor ceder el maillot rojo porque quedaba mucha carrera por delante.

Como era de prever, el siguiente líder, Rudy Molard, cedió este domingo en La Covatilla, en el primero de los tres finales en un puerto de categoría especial de esta Vuelta y donde, obviamente, hubo diferencias entre los candidatos al triunfo final. Y resulta que aquí quien más cedió fue Kwiato.

Durante la etapa fueron varios los equipos que se relevaron al frente del grupo de favoritos, aunque en ningún caso el Mitchelton de Simon Yates, quien a la postre se hizo con el liderato.

De hecho, al término de la etapa mostró su confusión: "Como no lo esperaba, no sé muy bien cual es el plan para los próximos días. Tendré que hablar con el equipo para ver qué hacemos", explicó.

Entre los gregarios, quizá el principal es su hermano gemelo Adam, que ha sido un habitual a la cola del pelotón en las carreteras del sur de la península en las que se ha desarrollado el primer tercio de competición. No se sabe si era una muestra de debilidad, en medio de un calor asfixiante muchas veces, o quizá se trataba de una táctica para ahorrar energías de cara a lo que se les viene encima ahora.

El factor Mundial
Descartado a las primeras de cambio otro de los grandes, Richie Porte (BMC), que ya solo lucha por los triunfos parciales, todas las miradas recaen lógicamente en el Movistar, cuyos hombres fuertes completan el podio provisional en la primera jornada de descanso.

Valverde parece que juega al despite. El sábado dijo que ganó casi por casualidad la etapa porque su objetivo real era no perder tiempo, y que le gustaría ser líder. En La Covatilla, donde perdió 24 segundos respecto a algunos hombres fuertes, volvió a decir que claro que le hubiera gustado vestirse de rojo... "pero para el equipo así es menos responsabilidad". "Yo he venido a hacerlo bien y ya llevo dos victorias. ¿Que más queréis?", añadió tras recordar que en el Movistar "el jefe de filas es Nairo".

El colombiano, por su parte, se mostró contento, y de hecho llegó a atacar casi al final, lo que le sirvió para auparse a la tercera posición. No obstante, Quintana sufrió en algún momento y tuvo que ser ayudado por Carapaz, al que agradeció su trabajo.

El ecuatoriano está siendo el corredor que le guarda las espaldas tanto en el llano como en la montaña. Y eso que fue llamado a última hora para cubrir la baja de Landa. Un hecho que siembra dudas respecto al verdadero liderazgo de Nairo en la formación telefónica. A pesar de que, para otros comentaristas, no hay dudas de que es el hombre a seguir y de que Valverde "maneja otro plan: ganar al fin el Mundial, la única carrera que se le resiste", como recuerda J. Carlos Carabias en ABC.

El abanico de posibilidades se abre con Buchman (Bora, con Majka), Izaguirre (Bahrein), Gallopin (AG2R), López (Astana), Urán (Education First) y otra bicefalia, la de Krusjiswik y Bennet, del Lotto Jumbo, todos ellos en un top 10 distanciado por solo 48 segundos.

Y tampoco hay que olvidar a Aru (Emirates) , Kelderman (Sunweb) o al propio De la Cruz, que junto al joven Enric Mas (Quick Step) aún están a menos de dos minutos. En total, 14 aspirantes en ese margen.

En el 15º puesto se sitúa ahora Kwiatkowski, donde algunos especialistas ponen el corte. Y es que, como recuerda el exciclista Santi Blanco en As, el polaco no tiene un recorrido ideal "y más pronto que tarde pensará en el Mundial".

Tampoco hay jefe en los sprints
Por lo demás, en esta Vuelta se ha destapado Ben King, un estadounidense que ha conseguido dos grandes victorias en escapadas con final en alto en ambas ocasiones, en Alfacar y en La Covatilla.

Con 29 años no había ganado nunca en una gran vuelta y en una semana su palmarés registra más éxitos que en casi una década como profesional.

El resto de días el pelotón controló las fugas, pero los finales en cuesta, donde Valverde se ha mostrado infalible (Caminito del Rey y Almadén), o la dificultad para controlar las llegadas, ha hecho que tampoco haya un velocista dominador.

En fin, que como dice Nacho Labarga en las páginas de Marca, "nadie se atreve a dar un golpe sobre la mesa". Y la carrera gana en emoción sin patrón.
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